Por qué nunca debes pedir la contraseña
Pedirle la clave a un cliente para revisar algo tiene tres problemas: transmite descuido en seguridad, deja credenciales escritas en correos y chats, y es innecesario porque DirectAdmin incluye una función diseñada exactamente para esto.
Cómo acceder
- En nivel de revendedor, abre Listar Usuarios.
- Localiza la cuenta.
- Usa la opción de entrar o acceder como ese usuario.
- Trabajarás dentro de su panel con acceso completo a sus herramientas.
- Al terminar, usa el selector de nivel o el enlace de retorno para volver a tu cuenta.
No necesitas cerrar sesión ni volver a autenticarte: la transición es directa en ambos sentidos.
Qué puedes resolver desde ahí
- Crear o restablecer cuentas de correo.
- Revisar los registros de error para diagnosticar una caída.
- Cambiar la versión de PHP del dominio.
- Emitir o reinstalar un certificado SSL.
- Restaurar un respaldo.
- Corregir permisos de archivos y carpetas.
- Comprobar el consumo real frente al límite del paquete.
- Revisar y corregir registros DNS.
Un método de diagnóstico que ahorra tiempo
Cuando un cliente reporta que su sitio no funciona, este orden resuelve la mayoría de los casos en pocos minutos:
- Comprueba el estado de la cuenta: ¿está suspendida por impago o por exceso de recursos?
- Revisa el consumo de disco. Un disco lleno produce fallos que parecen de otra cosa.
- Abre el registro de errores del dominio. Ahí suele estar la respuesta literal.
- Verifica el certificado y la redirección a HTTPS.
- Confirma que el dominio sigue resolviendo al servidor.
El punto dos resuelve más incidencias de las que uno esperaría, y es el que menos se revisa.
Los límites de tu acceso
Puedes actuar sobre todo lo que el paquete concede al cliente, pero no sobre configuración del servidor: módulos de PHP, versiones no instaladas, reglas de firewall o servicios del sistema quedan fuera. Para eso abre un ticket con nosotros indicando el usuario, el dominio y el comportamiento observado.
Respeta el contenido del cliente
Tienes acceso técnico a sus archivos y a su correo. Entrar a un buzón para leer mensajes, aunque sea posible, no forma parte del soporte. Limita tu intervención a lo necesario para resolver lo que te pidieron.