Dos protecciones distintas
El filtro antispam analiza el contenido y el origen de cada mensaje para decidir si es correo no deseado. El antivirus revisa los adjuntos en busca de código malicioso. Son independientes: uno puede estar activo y el otro no, y su disponibilidad depende del plan y de los componentes instalados en el servidor.
Activar el filtro antispam
- Entra en Correo y selecciona la cuenta.
- Abre la pestaña del filtro antispam.
- Marca la casilla de activación.
- Elige qué hacer con el correo detectado.
- Ajusta la sensibilidad si la opción está disponible.
- Guarda.
Qué hacer con el correo marcado
| Acción | Consecuencia | Cuándo elegirla |
|---|---|---|
| Mover a la carpeta de no deseado | El mensaje queda accesible y puedes rescatarlo. | La opción recomendable en casi todos los casos. |
| Marcar el asunto y entregarlo | Llega a la bandeja con una etiqueta. Puedes crear tu propia regla. | Si prefieres controlarlo desde tu cliente de correo. |
| Eliminar directamente | El mensaje se pierde sin posibilidad de recuperación. | Solo si aceptas perder ocasionalmente correo legítimo. |
Eliminar sin revisar parece cómodo hasta el día que una factura, un pedido o un mensaje de un cliente nuevo desaparece sin dejar rastro. La carpeta de no deseado existe precisamente para eso.
Ajustar la sensibilidad
El filtro asigna una puntuación a cada mensaje y lo clasifica al superar un umbral. Bajarlo detecta más spam pero también más falsos positivos; subirlo hace lo contrario. Si vas a modificarlo, hazlo en pasos pequeños y revisa la carpeta de no deseado durante unos días antes de volver a ajustar.
Listas blanca y negra
En la misma pantalla puedes forzar el comportamiento para remitentes concretos. Añade a la lista blanca las direcciones que nunca deben filtrarse: tu pasarela de pago, tu sistema de facturación, tus clientes habituales. Es lo primero que conviene hacer tras activar el filtro.
Entrenar el filtro
Muchos filtros aprenden de tus decisiones. Mover un mensaje mal clasificado a la bandeja de entrada, o arrastrar spam que se coló hacia la carpeta de no deseado, mejora la precisión con el tiempo. Ese hábito rinde más que ajustar umbrales a ciegas.
El antivirus
- En la cuenta de correo, abre la pestaña de antivirus si está disponible.
- Actívalo y elige si revisa el correo entrante, el saliente o ambos.
- Guarda.
Revisar también el saliente tiene sentido: si un equipo de tu oficina se infecta y empieza a enviar, el filtro lo detiene antes de que tu dominio acabe en listas de bloqueo.
Lo que ninguna de las dos protecciones detiene
El fraude por suplantación no lleva virus ni enlaces sospechosos: es un correo de texto plano que aparenta venir de un directivo pidiendo una transferencia urgente. Ningún filtro lo va a frenar de forma fiable. La defensa ahí es que las personas sepan que existe y verifiquen por otro canal antes de actuar.