Qué son y qué aportan

Los nameservers personalizados hacen que tus clientes apunten sus dominios a ns1.su-negocio.mx y ns2.su-negocio.mx en lugar de a los servidores del proveedor. El efecto es de imagen: refuerza que el servicio es tuyo y evita que el cliente identifique a tu proveedor con una consulta trivial.

Conviene ser realista: es un cambio de nombre, no de infraestructura. La resolución sigue ocurriendo en los mismos servidores.

Lo que necesitas

  1. Un dominio propio, normalmente el de tu empresa.
  2. Las direcciones IP de los servidores de nombres, que te facilitamos por ticket.
  3. Acceso al panel de tu registrador de dominios.
  4. Que el servidor esté configurado para responder por esos nombres. Esta parte es nuestra: solicítala antes de empezar.

El paso que se olvida: los registros glue

Aquí falla la mayoría de los intentos. No basta con crear registros A. Como los nameservers pertenecen al mismo dominio que resuelven, se produce una dependencia circular que solo se rompe registrando los nombres en el registrador. Ese registro se llama glue record o servidor de nombres hijo.

  1. Entra al panel de tu registrador.
  2. Busca la sección de registro de servidores de nombres, o child nameservers.
  3. Registra ns1.su-negocio.mx con su IP.
  4. Registra ns2.su-negocio.mx con la suya.
  5. Guarda y espera la propagación.

Configurarlos en DirectAdmin

  1. Cambia el selector a nivel de revendedor.
  2. Abre Servidores de Nombres.
  3. Escribe ns1.su-negocio.mx y ns2.su-negocio.mx.
  4. Guarda.

A partir de ahí, las cuentas nuevas que crees usarán esos nameservers en su zona DNS por defecto. Las cuentas ya existentes conservan los anteriores hasta que las actualices.

Crea también los registros A

En la zona DNS de tu propio dominio:

NombreTipoValor
ns1ALa primera IP facilitada
ns2ALa segunda IP facilitada

Verifica antes de usarlos con clientes

No entregues los nameservers nuevos a nadie hasta comprobar que responden. Apunta primero un dominio de prueba propio y confirma que el sitio y el correo funcionan. Si algo falla, lo arreglas sin que nadie se entere.

Migra a tus clientes por lotes

Los dominios que ya funcionan no necesitan cambiar con urgencia. Aplica los nameservers nuevos a las altas y migra el resto poco a poco, empezando por los sitios menos críticos y avisando del periodo de propagación.

Una dependencia que debes documentar

Si el servidor cambia de IP o cambias de proveedor, tendrás que actualizar los glue records. Mientras tanto, todos los dominios que dependan de esos nameservers dejarán de resolver. Anótalo en tu documentación interna: es fácil olvidarlo y muy visible cuando falla.

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