Cuándo se necesita
La transferencia de propiedad aparece más veces de lo que uno espera: una agencia que administraba el sitio de un cliente y ahora se lo entrega, un negocio que cambia de dueño, una empresa que se divide, o simplemente una reorganización de tu propia cartera para agrupar servicios dispersos bajo una sola cuenta.
Cómo se hace
- Asegúrate de que la cuenta de destino ya existe. Si no, créala primero desde Clientes.
- Ve a Suscripciones.
- Marca la casilla de la suscripción a transferir.
- Elige la opción de cambiar suscriptor.
- Selecciona la cuenta de destino.
- Indica qué plan de servicio se aplicará al nuevo propietario.
- Confirma.
Qué se mueve y qué no
| Elemento | Se transfiere |
|---|---|
| Archivos del sitio | Sí, íntegros. |
| Bases de datos | Sí, con sus usuarios. |
| Cuentas de correo y sus mensajes | Sí. |
| Certificados SSL | Sí. |
| Registros DNS | Sí. |
| Tareas programadas | Sí. |
| Credenciales de acceso al panel | No. El nuevo propietario entra con las suyas. |
El detalle del plan
Al transferir, la suscripción se desvincula de su plan original y queda como personalizada, conservando los recursos que tenía. Si quieres que vuelva a heredar cambios en bloque, asígnale un plan después de la transferencia desde la opción de cambio de plan.
Antes de transferir
- Confirmación por escrito de ambas partes. Un correo del propietario actual autorizando el traspaso te protege si más adelante hay una disputa.
- Respaldo completo previo. Cuesta minutos y cubre cualquier imprevisto.
- Revisa la titularidad del dominio. El hosting y el dominio son cosas distintas: puedes transferir el alojamiento y dejar el dominio a nombre de quien ya no lo controla, lo que genera un problema en la siguiente renovación.
- Comprueba las credenciales FTP y de base de datos. Conviene cambiarlas al entregar el servicio a otra persona.
Después de la transferencia
Envía al nuevo propietario sus datos de acceso al panel y verifica con él que el sitio y el correo funcionan. Es también el momento de aclarar quién asume el siguiente pago, porque esa conversación no tenida es la causa habitual de la primera suspensión.