Dónde está
- Entra en Administrador de Correo.
- Abre la configuración del filtro antispam.
- Confirma que el selector de dominio apunta al correcto.
- Activa el filtro si no lo está.
La disponibilidad y el detalle de las opciones dependen de cómo esté configurado el servidor y de tu plan. Si alguna opción no aparece, no es un fallo: no está habilitada en tu servicio.
Qué hacer con el correo detectado
| Acción | Consecuencia | Cuándo elegirla |
|---|---|---|
| Mover a la carpeta de no deseado | El mensaje queda accesible y puedes rescatarlo. | La opción recomendable en casi todos los casos. |
| Marcar el asunto y entregarlo | Llega a la bandeja con una etiqueta. Puedes crear tu propia regla. | Si prefieres filtrar desde tu cliente de correo. |
| Eliminar directamente | El mensaje se pierde sin recuperación. | Solo si aceptas perder ocasionalmente correo legítimo. |
Eliminar sin revisar parece cómodo hasta el día en que una factura o el mensaje de un cliente nuevo desaparece sin rastro. La carpeta de no deseado existe justamente para eso.
La puntuación de detección
El filtro asigna una puntuación a cada mensaje según decenas de señales y lo clasifica como spam al superar un umbral. Bajarlo detecta más spam y también más falsos positivos; subirlo hace lo contrario.
Si vas a ajustarlo, hazlo en pasos pequeños y revisa la carpeta de no deseado durante unos días antes de volver a tocarlo. Los saltos bruscos suelen terminar en correo importante perdido.
Listas de bloqueo y de permitidos
Puedes forzar el comportamiento para remitentes concretos:
| Qué escribes | Qué afecta |
|---|---|
| [email protected] | Solo esa dirección exacta. |
| *@ejemplo.com | Todo el correo de ese dominio. |
Lo primero que conviene hacer tras activar el filtro es añadir a la lista de permitidos las direcciones críticas de tu operación: pasarela de pago, sistema de facturación, clientes habituales. Evita el falso positivo justo donde más duele.
Antes de bloquear un dominio completo
Bloquear todo un dominio corta también el correo legítimo que venga de ahí, incluidas notificaciones que quizá no esperas. Empieza por direcciones concretas y sube el nivel solo si el problema persiste.
Cuando el remitente falsifica la dirección
Buena parte del spam llega con el remitente suplantado, a veces con tu propio dominio. Bloquear esa dirección no sirve, porque no es real, y bloquear tu propio dominio te dejaría sin correo interno. La defensa correcta ahí son SPF, DKIM y DMARC bien configurados.
Entrena el filtro
Mover un mensaje mal clasificado a la bandeja de entrada, o arrastrar spam que se coló hacia la carpeta de no deseado, mejora la precisión con el tiempo. Ese hábito rinde más que ajustar umbrales a ciegas.